La amenaza de Israel de denegar el registro a ONG en Gaza a Médicos Sin Fronteras y a otras organizaciones no gubernamentales internacionales (ONGI) es un intento cínico y calculado de impedir que estas organizaciones presten sus servicios en Gaza y Cisjordania, lo que supone un incumplimiento de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional humanitario.
La denegación del registro por parte de Israel, impediría a las organizaciones internacionales (como Médicos Sin Fronteras) prestar servicios esenciales a la población de Gaza y de Cisjordania.
Denegar asistencia médica a la población civil es inaceptable en cualquier circunstancia, y resulta atroz utilizar la ayuda humanitaria como herramienta política o de castigo colectivo. Ahora es el momento de actuar. Israel está intensificando sus graves ataques contra la respuesta humanitaria, lo que supone una amenaza directa para la atención médica y la ayuda humanitaria destinadas a la población civil.
Refutamos de manera inequívoca las acusaciones vertidas por las autoridades israelíes en los últimos días. MSF nunca contrataría a sabiendas a nadie involucrado en actividades militares, ya que ello contradice nuestros valores y principios éticos fundamentales.
Si las descripciones de lo que nuestros equipos ven con sus propios ojos en Gaza —muerte, destrucción y las consecuencias humanas de la violencia genocida— resultan desagradables para algunos, la responsabilidad recae en quienes cometen estas atrocidades, no en quienes las denuncian.
Médicos Sin Fronteras