Las favelas de Brasil están habitadas principalmente por una población joven, negra, trabajadora y con planes concretos de futuro. Sin embargo, enfrentan desafíos estructurales persistentes en áreas como la educación y la seguridad.
Esta es la realidad que revela la encuesta Sueños de Favela, realizada por el instituto Data Favela en las cinco regiones de Brasil, con énfasis en Río de Janeiro y São Paulo.
El estudio se basa en 4.471 entrevistas a personas mayores de 18 años que residen en favelas, realizadas entre el 11 y el 16 de diciembre de 2025. El objetivo principal de los organizadores es invitar a la población y a los poderes públicos a conocer y enfrentar la negligencia que afecta la vida en las favelas.
La dignidad y el bienestar básico son algunas de las principales aspiraciones. Al planear el futuro de su familia para 2026, el deseo de tener una vivienda mejor es la prioridad (31%), seguido por la búsqueda de una atención sanitaria de calidad (22%), el acceso de sus hijos a la universidad (12%) y la seguridad alimentaria (10%).
Data Favela considera que cartografiar los pensamientos, experiencias y vidas de los habitantes de las favelas es principalmente un acto de reconocimiento y reparación. La favela no es solo un “problema” o una “estadística”, sino también un espacio de inteligencia colectiva, cultura, espíritu emprendedor, innovación y estrategias reales para la prosperidad, analiza la copresidente de Data Favela, Cléo Santana.
“Escuchar a quienes viven diariamente en la favela cambia el enfoque de la narrativa: no se trata solo de ‘hablar de’, sino de construir datos con las personas, basándose en lo que consideran urgente, posible y necesario. Esto impacta directamente en cómo se diseñan las políticas públicas, cómo las empresas se relacionan con estos grupos y cómo la prensa retrata las periferias”, añade.
Agencia Brasil