CONICET: investigan el cáncer de hígado

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Especialistas del CONICET en la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral hallaron mediante estudios preclínicos en modelos animales que bloquear una proteína específica reduce el crecimiento del carcinoma hepatocelular y al mismo tiempo favorece la respuesta del sistema inmune.

Científicos del CONICET en la Universidad Austral y colegas de otras instituciones identificaron una proteína llamada SMYD2 como un potencial blanco terapéutico en el hepatocarcinoma (HCC), el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado. Este tipo de tumor suele desarrollarse en personas con enfermedades hepáticas crónicas y cirrosis, asociadas, entre otras causas, con las infecciones por los virus de la hepatitis B o C, el consumo crónico de alcohol y la enfermedad hepática asociada a alteraciones metabólicas. Los resultados del avance se describen en la revista científica Molecular Therapy Oncology.

“Los resultados de nuestro estudio demuestran que la inhibición de SMYD2 ejerce un doble efecto: reduce el crecimiento tumoral y, al mismo tiempo, modifica el microambiente del tumor de una manera que favorece la respuesta del sistema inmune. Esta segunda acción resulta particularmente relevante porque, al combinar la inhibición de SMYD2 con una inmunoterapia anti-PD-1, se obtuvo una respuesta antitumoral mayor que con cada tratamiento administrado por separado”, señala Guillermo Mazzolini, líder del avance, investigador del CONICET, médico graduado y director del Programa de Hepatología y Terapia Génica en el Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT, CONICET – Universidad Austral). Y agrega: “La expectativa a largo plazo es que, si estos resultados se confirman en etapas posteriores del desarrollo, el bloqueo de SMYD2 pueda contribuir a ampliar el número de pacientes con HCC que se beneficien de la inmunoterapia, particularmente entre aquellos cuyos tumores presentan mecanismos de resistencia que actualmente limitan su eficacia”.

A nivel mundial, el cáncer de hígado constituye la tercera causa de muerte por cáncer. A pesar de los avances en prevención y tratamiento de las enfermedades hepáticas, su incidencia continúa aumentando y en 2022 se registraron aproximadamente 866 mil nuevos casos.

“Cuando la enfermedad se detecta en etapas tempranas, tratamientos con intención curativa como la resección quirúrgica o el trasplante hepático pueden ofrecer buenos resultados a largo plazo”, indica Juan Miguel Bayo Fina, también director del trabajo e investigador del CONICET en el IIMT. Y continúa: “Sin embargo, una proporción importante de los pacientes es diagnosticada cuando estas opciones ya no son posibles porque la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada. En esos casos se utilizan terapias sistémicas, es decir, tratamientos que actúan sobre el organismo en su conjunto y que incluyen inmunoterapias, terapias dirigidas y diferentes combinaciones entre ellas. En pacientes con enfermedad avanzada, estos tratamientos han mejorado el pronóstico, aunque la supervivencia global continúa siendo limitada”.

CONICET Noticias

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