El secretario general de la ONU, António Guterres, incluyó a Israel en su informe anual sobre violencia sexual relacionada con conflictos (VSRC), una lista de la que también forma parte el grupo islamista Hamás por los crímenes cometidos durante los ataques del 7 de octubre de 2023 y contra los rehenes en Gaza.
La decisión no fue sorpresiva: según el diario israelí ‘Haaretz’, en agosto de 2025, la ONU ya había advertido a Israel de que podría ser incluida si no tomaba medidas, citando “información creíble” sobre violencia sexual presuntamente cometida por miembros de las fuerzas de seguridad contra detenidos palestinos en prisiones y centros de detención.
En aquel momento, los inspectores de la ONU denunciaron además que Israel les había bloqueado el acceso a esas instalaciones.
Las denuncias de palestinos sobre violencia física y sexual en centros de detención israelíes se acumulan desde hace años.
La ONG israelí B’Tselem ha documentado numerosos casos de agresiones sexuales a prisioneros en cárceles israelíes. Uno de los más conocidos fue la filtración en 2024 de un video del centro de detención de Sde Teiman, en el desierto del Néguev, en el que varios agentes abusaban de un preso palestino que llegó gravemente herido al hospital con una lesión en el recto.
France 24