“No puedo respirar, que Dios me bendiga”. Esas fueron, según un testigo, las últimas palabras de Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años…
“No puedo respirar, que Dios me bendiga”. Esas fueron, según un testigo, las últimas palabras de Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años…